Aunque no me interesa casarme, creo que es un derecho civil universal, y que cualquiera que tenga como sueño legalizar su unión con la pareja, debería poder hacerlo sin ser cuestionado, observado y rechazado.
Hace pocos meses, en la ciudad de San Luis Potosí se presentó una propuesta legislativa -de manos del Partido de la Revolución Democrática, PRD, y quien logró la legalización del matrimonio igualitario en la Ciudad de México- para promover la creación de Sociedades de Convivencia, facilitando así que dos personas, sin importar su género u orientación sexual, pudieran establecer legalmente una unión por mutuo acuerdo y conveniencia. Con ello se beneficiarían parejas homosexuales, por supuesto, pues teniendo el papel en mano podrían acceder a los "privilegios", tan comunes en cualquier matrimonio hetero: derecho a seguro social, repartición igualitaria de propiedades, inmuebles, oportunidad de heredar y... Sí, como cualquier matrimonio, sólo que a medias... Le quitamos matrimonio y le llamamos sociedad de convivencia (pero aquí no está estipulado el derecho a la adopción). Y a gusto todos.
La iniciativa no fue aprobada. Recordemos que San Luis Potosí es un estado conservador y una propuesta como ésta suena descabellada y satánica. Al menos el PRD y los colaboradores hicieron el intento, y lo aplaudo, entre las entidades del centro norte de la República, San Luis Potosí es un catalizador importante de iniciativas contra la discriminación. Haber presentado una propuesta como tal me sorprendió..., sabía el destino que tendría, pero aún así la aplaudo.
La iniciativa no fue aprobada. Recordemos que San Luis Potosí es un estado conservador y una propuesta como ésta suena descabellada y satánica. Al menos el PRD y los colaboradores hicieron el intento, y lo aplaudo, entre las entidades del centro norte de la República, San Luis Potosí es un catalizador importante de iniciativas contra la discriminación. Haber presentado una propuesta como tal me sorprendió..., sabía el destino que tendría, pero aún así la aplaudo.
¿Pero qué hacemos ante una sociedad homofóbica, institucionalizada? Si algún día se llega a aprobar esta ley para las Sociedades de Convivencia será un gran avance. Lo fue la ley que criminaliza la discriminación, sí, la famosa ley que algunos sacerdotes usaron para equiparar la homosexualidad con la zoofilia y la peedofilia.
¿Algún día será posible vencer las barreras y acceder al derecho del matrimonio igualitario en San Luis Potosí? ¿O imperarán la intolerancia y la ignorancia y se nos vetará de porvida al libre acceso a los derechos que por dignidad, igualdad y acceso merecemos?.
Es cierto que no a todos nos interesa ni nos ha pasado por la cabeza la idea de unirnos legalmente con nuestra pareja. Muchos se preguntarán "¿y para qué?" Pero, para aquellos que lo buscan y lo desean, ¿por qué negárselos? No creo que el matrimonio sea una institución maravillosa, soy hijo de padres divorciados y a lo largo de mi vida he visto separarse varios matrimonios. Pero independientemente del destino de tales, creo que es un derecho civil que merece cualquier ser humano.
¿Algún día será posible vencer las barreras y acceder al derecho del matrimonio igualitario en San Luis Potosí? ¿O imperarán la intolerancia y la ignorancia y se nos vetará de porvida al libre acceso a los derechos que por dignidad, igualdad y acceso merecemos?.
Es cierto que no a todos nos interesa ni nos ha pasado por la cabeza la idea de unirnos legalmente con nuestra pareja. Muchos se preguntarán "¿y para qué?" Pero, para aquellos que lo buscan y lo desean, ¿por qué negárselos? No creo que el matrimonio sea una institución maravillosa, soy hijo de padres divorciados y a lo largo de mi vida he visto separarse varios matrimonios. Pero independientemente del destino de tales, creo que es un derecho civil que merece cualquier ser humano.
Para una sociedad mexicana, que por un lado criminaliza la discriminación, y por otra la institucionaliza por medio de la televisión, con sus imprudentes, racistas, homofobos programas de entretenimiento barato, por medio del machismo, el orgulloso machismo mexicano que se vive aún entre hombres con orientación homosexual, por medio de la censura, por medio de la religión, por medio de una enseñanza castrante en la que se castiga el sexo y se le adjetiva como pecaminoso y sucio, y que irónicamente resulta en embarazos no planificados, familias disfuncionales, etc. Con todo ello es natural que uno se pregunte ¿para qué..., por qué desearía acceder al matrimonio viviendo en una sociedad de doble moral como esta?
¿Debemos seguir luchando? ¿Es necesario erradicar esta cosmovisión hipócrita y medieval? ¿O nos quedamos sentados... creyendo... soñando...? Pienso que debemos exigir, porque lo queramos o no, lo merecemos. Merecemos certezas, confianza e igualdad. Merecemos dejar de menospreciarnos a nosotros mismos, pensando que no somos lo suficiente como para merecer que se nos trate como a cualquiera.
Uno de los más grandes prejuicios, a mi parecer contra la propuesta de legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo, choca contra la pared y demuestra su carácter homofobo y carente de sentido. ¿De que prejuicio hablo? Cuántos no hemos escuchado decir que el matrimonio homosexual pone en peligro la institución de la familia. ¿Acaso prohibiendolo cesará la existencia de gente gay? y legalizándo el matrimonio ¿se extinguirá todo heterosexual del planeta? Es decir, según este ignorante punto de vista, la existencia de los matrimonios gay atenta contra... ¿contra qué?
Con o sin matrimonios de cualquier tipo, los homosexuales, lesbianas y transgéneros SEGUIREMOS EXISTIENDO. La verdad es que atacar el derecho de matrimonio entre personas del mismo sexo, con un argumento como tal, sólo demuestra el odio al que nos enfrentamos día con día por el hecho de ser diferentes. Y una vez más... ¿es que acaso no todos somos diferentes? ¿por qué debemos sujetarnos a la norma social y moral establecida desde un punto de vista machista, religioso y político?
Con o sin matrimonios de cualquier tipo, los homosexuales, lesbianas y transgéneros SEGUIREMOS EXISTIENDO. La verdad es que atacar el derecho de matrimonio entre personas del mismo sexo, con un argumento como tal, sólo demuestra el odio al que nos enfrentamos día con día por el hecho de ser diferentes. Y una vez más... ¿es que acaso no todos somos diferentes? ¿por qué debemos sujetarnos a la norma social y moral establecida desde un punto de vista machista, religioso y político?
¿En dónde habrá quedado nuestro derecho por establecer una vida normal, como cualquier heterosexual? Con normal, no me refiero al tonto cliché doméstico de la ama de casa y el hombre de negocios junto a sus hijos viendo la tv a la hora de la cena. Me refiero sencillamente a ese derecho que nos han hecho desmerecer por nacer de una forma sublime, rara, infame, incoherente.
Realmente si pensamos un poco, acceder al matrimonio no es siquiera poco de lo que nos han quitado..., y mucho menos es un deseo exagerado, de verdad, me conformaría con que se hiciera justicia contra todos aquellos homosexuales y lesbianas que han sido asesinados por su orientación sexual.
Quizá, establecer Sociedades de Convivencia aún es algo lejano en San Luis Potosí, pero al menos ha dejado de ser tabú. Se ha presentado esta iniciativa, y grupos LGBTTI se han pronunciado en pro de ella. Que sea viable, lo es, que sea posible, lo es, que es necesaria para catalizar una institución justa y humana, también. Hay muchos ojos ciegos dentro y fuera de San Luis Potosí, y contra ellos es seguro que la lucha ha empezado. Y no se malentienda, no es una lucha sanguinaria y amoral: es un pronunciamiento pacífico de la comunidad, y de los hombres y mujeres gay que han muerto soñando en la posibilidad del matrimonio.

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