¡Hola, mis queridas besties friends forever and ever alone! Qué decían, que ya no volvía con mi vulgaridad a este tugurio de San Queer. Pues se equivocan, chiquillas. Aquí ando, vivita y culeando, o más bien dejando que me culeen, porque primero draga que ser activa.
Mis bellezas, hablemos como nos gusta, al chile. Vamos a darle duro a la cachondería, porque hoy vengo con un tema que a todas nos pone duros el camote: ¡el pene, señores y señoras! Y si tú eres niña ni te me vayas, no seas mojigata y quédate con moi, que yo te voy a enseñar a reconocer los tipos de pirulas habidas y por haber entre las piernas de los chulos que nos hacen agua la boca. Esta información no tiene pierde, a las que nos gusta el pene a cada hora andamos pensando en ello. ¡Ay pero no creas que todo esto es presunción! Para escribir este artículo he investigado arduamente, me he ido de práctica de campo hasta Cuba, al De-Efe y a los Yunaites Estates, para que mi investigación sea objetiva y realista, y como buena samaritana draga que soy hasta me he sacrificado comiéndome algunos de esos chiles tan picosos, ¡Uf, para qué les cuento más! Mejor vamos a lo que venimos.
¡A la verga! Las hay morenas, las hay rosaditas, las hay albinas y las hay güerejas. Unas anoréxicas y otras con sobre peso, gordas gordas y tú tragas tragas. Palitos inclinados, unos que suben, otros que bajan. Unas tienen pellejo y otras son judías. Pero aquí no discriminamos.
¿A ver manigüis, dime, con cuál de todas las que te voy a mencionar se
identifica la tuya? Y tú, mamita morbosa que le encanta andar viendo pinga
aunque sea de mayate, ¿cómo es la de tu novio? A ver si lo presentas.
UNO: LA NORMALITA, AL NATURAL
Pero no vayan a prisa, ya sé que a muchas de ustedes les encanta el
pollón bien macizo, pero mis reinas, el chile en su expresión más natural es
esto que vemos en las imágenes: flácidas, colgantes, unas chiquitas que al crecer
dan tremendo estirón y otras bien largas pero que ya bien duras así se quedan.
El pene, mis cocodrilas, es un órgano hermoso, con sus huevos colgando cual esferas de árbolito navideño. A mí me encantan estos penes,
porque de allí proviene el morbo, no todo el tiempo traemos la pistola firme, y así es nuestra anatomía más próxima. La pinga flácida, con su
carnosidad suave, el prepucio que baja o los circuncisos siempre pelados, son eróticos y se disfruta ver uno de vez en cuando, sobre todo en
los mingitorios o en los saunas, cuando volteas a ver al chacal de a lado y le
ves el animalón dormido.
Blancas, morenas, negras y hasta rosas o amarillas. Y créanme, no
depende del tono de piel, hay blancos con vergas bien morenas, prietotas y
grandotas, ¡ay que me da el paro…! Y hay otras muy güerejas que hasta parecen
de albino. Y las negras, mis pupilas, para deleitar al más exigente, una maza
de carne prieta, venuda, oscura y sabrosa. Dicen que depende de la
raza, aunque con eso del mestizaje a veces hasta salen multicolors…
TRES: LAS FLACUCHAS
Nunca les hagas el feo a las vergas delgadas, unas son muy grandes y
otras de tamaño promedio. Esa te entra con pura salivita, son mejor para sexo
vaginal o rectal que para mamar, porque no te llenan la boca, y como tú no eres
exigente pues... Dicen que muy lechudas. Si tienes una, presúmela. Hay muchos pasivos con sed.
Las camotudas que todo mundo quiere tener en la boca. Algunas son
gordas así flacidas, otras engordan, como que les da el rebote cuando
están erectas. Y esas duelen machín, mis princesas, porque te abren
directito el estacionamiento y allí a dale y duro y dale y vuélvele a dar.
Siempre usa lubricante, no sea que te desgarren el chiquito. Estas son las
vergas violadoras, las que dices "ay qué dolors, qué dolors, húndemela toda
aunque llore de angustia." Para sexo anal la recomiendo sólo para
experimentados, si eres virgen y te toca una así ¡que san Garrote te proteja!
Chiquitas pero nunca tímidas. Algunos les dicen, despectivamente,
pitochicos, yo prefiero decirles pimpollitas… Pero no te alucines, si tu pene
anda en los 13cm para abajo tienes una herramienta funcional a la que puedes sacarle buen provecho. Si te encantan los virgencitos pues ofrécete de
iniciador, para que no les duela tanto y los hagas explotar de pasión. Fíjense
que los hombres con pito rinconero son rebuenos a la hora del revolcón, se
esmeran por hacerte gozar y le ponen empeño a la bombeada. Para vagina, boca y
ano, las rinconeras son tu mejor aliado.
Y entonces están las monstruo, que no sé de qué película las sacaron... ¿Godzilla se revuelca con Kingkong? A
mí una vez me salió una de 23cm, pero hay registros de golosas como tú que aseguran que las hay de hasta 25 para arriba. Y no es difícil
creerlo. Y no, tampoco tienes que ser negro para tener un mastodonte de falo. Qué duelen, sí duelen, y que prenden, sí prenden. Pero no me dejarán
mentir esos machos de vergas jumbo, el que tengas uno de este tamaño no garantiza mayor placer, a muchas de sus parejas ni siquiera les entra la mitad,
por lo que deben ser muy cuidadosos a la hora de la penetración. Ahora que si
lo tuyo es el sexo a puño, porque de pervertida no te bajan, una de éstas te
viene bien.
No, para nada tiene que ver con los heteroflexibles, ¡bola de macuarras! Las curiosas son esas que tienen el prepucio muy reducido y es poca la abertura por donde debe brotar el glande, por lo que sólo una parte de éste alcanza a
asomarse. Acuérdate que cuando estabas chavita así tenías el pirulí, como
que muy tímido, se asomaba pero no se atrevía a salir del closet de la
lujuria. Algunos ya a edad madura siguen teniéndolo así, y qué les vamos a hacer
si no comernoslas de a un sentón. Pero cuidado, porque al activo puede
resultarle doloroso que le bajen el pellejo así nomás, a la hora de ponerse el
condón hay que procurar que el prepucio quede de forma cómoda. Y hay que ser
muy higiénicos, mis chiquillas, porque éstas suelen guardar los olores de
orina, presemen o sudor porque no ventilan. Y si no eres amante de los olores
corporales mejor dale una duchita o pídele a tu marida que se la dé. Con agua y jabón yo
me como hasta al más cerradón.
Mexicana, salvadoreña, boliviana o colombiana, así es la verga de
chacal: morena, correosa, grande y sabrosa… Las que son dotadas te dejan con la boca abierta... Tienen tremendos huevos y de vez en cuando son peludos. Las chiquibabys son prietitas, con la cabeza brillosa como un foco. Aquellos que se dan sus aires de occidentales les rehuyen a los chacales, pero qué desperdicio de carne nacional. Los chicos de campo, de pueblo y hasta de ascendencia indígena tienen gran fama por riatones y calientes. ¿No has escuchado aquello de que se cargan vergas de burro? ¡Ve tú a comprobarlo! ¿Cómo vas a despreciar a Brayan que lo acaba de terminar su novia y el pobre anda bien jarioso y quiere utilizarte como su culito de consolación? Decirle no a una verga de chacal te trae 7 años de mal sexo y eso mis cocodrilas es triste. Así que ¿quién
dijo yo?
¡Uf, me vengo… a enterar! Las vergas venudas son así como los
chiles picantes, los ves y te dan un qué se yo que no sé qué, pero te encantan. El hecho de que se le marquen las venas da la impresión de que el
macho está a todo lo que da, con el camarón a punto de reventar. Éstas son para chuparlas hasta el tronco, mis aprendices de bruja, para pasarle lengua a lo largo y ancho,
sentir la textura y observarla con deseo. Sentir como palpitan es el indicativo del enorme potencial de su sistema circulatorio, y da la impresión de fuerza y coraje. Una verga de gladiador es lo que siempre has querido.
Mida diez, quince o dieciocho centímetros, la verga de regla es la más
derecha. Perfecta para el sexo vaginal y el sexo anal, porque no tiene ninguna
inclinación, te la meten con salivita y entra como cuchillo deslizándose por mantequilla. Me ha
tocado ver pocas así de rectas, son lechudas, huevudas y lucen mejor si son
circuncidadas.
Para arriba o para abajo, no lo sé, es cuestión de la naturaleza. Las
vergas curvadas pueden inclinarse hacia arriba y son perfectas para el sexo
anal y vaginal, porque estimulan la próstata en los hombres y el punto G en las mujeres. Lo malo es cuando son vergas negadas y se curvan hacia abajo, y allí
sí está bien complicado el mete y saca, porque al activo le resulta doloroso;
el ano, por ejemplo, es una cavidad estrecha y es mejor que introduzcas en él
cosas proporcionadas y rectas, pero como dicen, hay quienes se la comen
doblada y a la verga deprimida que no le gusta ir con la frente en alto hay
que consentirla mucho. A esas las debes mamar estando tú de rodillas, para que
el pene entre en tu boca cómodamente.
¡Deme seis para llevar, por favor, señor lechero! Ay es que las adoró,
me vuelven loca. Estos palos son perfectos, del tronco,
algo gruesos, y conforme suben, la cabecita se adelgaza. Ideal para el sexo
rectal, primero te meten la puntita y después te la dejan ir hasta el fondo. A
medida que te dilatas, al rato lo que sientes cuando entra por completo es
placer absoluto. Si te da miedo por el probable dolor que puedas llegar a sentir, puedes entrenar el ano usando un plug anal, un consolador óptimo para la dilatación, pues emulan la forma de un pino, iniciando en forma de punta para ir ensanchandoze hasta llegar a la base.
Lo suyo es inclinarse a los costados. Dicen que la mayoría de los penes tienen
esta característica, aunque no es obligatorio. Si la tuya se inclina a la
derecha o a la izquierda, pues qué rico. Sé cuidadoso, nunca la fuerces en la
penetración, no vaya a ser que se incline al otro lado y te vas a dar un desgarrón
de aquellos…
Les metes la punta
de tu lengua y saboreas su carne, puedes morder el pellejo, besarlo,
degustarlo. Luego puedes masajear con tu lengua su orificio uretral, verás si
tu macho no goza. No les hagas el feo, el prepucio o pellejo es muy erótico, y
aunque lo vemos más en los penes flácidos, hay los que al estar erectos siguen
todavía sin aflorar. Aunque hay que ser muy higiénicos si tienes un camote de éstos, para evitar malos olores por la acumulación de fluidos. Estos
pitos son como fetiches, a muchos nos gusta encontrarnos con estas
sorpresitas y decir ¡ahora sí me voy a atascar pelando el plátano! Qué
bárbaras, te quedó el saco, ¿verdad? Pero por favor, cuando le pongas el
condón, asegúrate que el prepucio quedé cómodo, no apretujado contra el látex porque será molesto para tu activo y puedes lastimarlo.
Circuncidadas por tradición, higiene, salud o por gusto. Hay
muchos hombres con el pene circuncidado. Generan cierto morbo y además, últimamente
muchos prefieren cortarse el pellejo por estética y porque según estudios médicos es más sano para el hombre tener un pene sin prepucio,
porque evita que las bacterias se queden atrapadas en la zona. No lo
sé, no las amo tanto, no hay como jalarle el pescuezo al ganso y sentir esa
carnosidad suavecita. Pero yo respeto y me las como todas, cómo que no, si yo
nunca soy negada.
Manigüis, como tengas el tamal tú goza y haz gozar, que no te perjudique su forma o su tamaño, hasta el más chico puede ser el más ducho. Cuídalo mucho, que le den besitos y que no se te olvide ponerle su gorrito si lo vas a tener en el entierro, protégete y dale unos chupones por mí, tu siempre amiga y enemiga, la Azpaculoli.
Marquesa de Azpaculoli, villera, come hombres y vestida del Valle del Tangamanga
















Todas están buenas para sentarme en ellas �� ROSY
ResponderEliminarLas circuncidadas y delgadas están feas normalmente
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