La Marqueza de Azpaculoli: ¡PURAS HABLADAS! NO NOS HACEMOS: NACEMOS GAYS


¡Muchachas…, santonas y golfadrilas! Después de tantos meses por fin la redacción de ésta, su bendita página de jotolones potosinos, ha tenido el presupuesto suficiente para pagarme un artículo… ¡Y mira que culebrón de artículo les he traído! Así que empinen nalgas, ¡pero sobre la silla! y atentas todas, que consté que si sigues leyendo es porque quieres quitarte lo analfabeta, ¡jum!

En este circulillo de quimeras sobre el que subsistimos gays, bisexuales, heterosexuales y pansexuales, día a día conocemos parte de la gran diversidad que componemos. No me digas que nunca habías escuchado sobre los osos, las dragas como sho, los machos alfas, los bisexuales fieles ¡ufff y que están en extinción! Por allí siempre surgen las locas y sus loquitas, los chicos gays de lo más normal y también los que viven out!, en el limbo de los 80’s y los 90’s, luciendo lo inlucible en las pistas del Greko Latinos, como si recorrieran la pasarela de la Victoria’s Secrets… ¡Qué horrors!

Y eso es lo que me instó a escribir este artículo, mis BBF, porque ciertamente con los años, además de conocer a toda esta masa de humanidad del arcoíris, he tenido la oportunidad de conocer a los muy heteros que buscan dar picones a los no tan heteros, nada más para sacar el veneno… (¡Mentirosas!) ¿Cuántas de ustedes no han sido atacadas con la idea de que, de la noche a la mañana, despertaron con la mano torcida y las diamantinas en los párpados? En verdad me provoca malestar cuando surgen los que dicen que los gayos se hacen. Pero oh dioses, la ciencia ha comprobado que cuando te gusta morder almohadas, traes el gusto desde el nacimiento.

¡Nacemos gays y nos vamos a la tumba re-gays! Escúchenlo y pregonenlo por el Latinos y el Dali a donde asiste tanto chacalón, creyendo que su sexualidad se rige por su nivel cultural sobre albures e insultos homofóbicos. Ay señoras, pero esto ya es pan de cada día, nunca falta el pedestre que defiende a capa y espada que un día decidió dejar de vestirse como la Cher para dedicarse a una vida de ascetismo conyugal con una vagina. Lástima por ellos, digo yo, porque si fuiste de los que se dejaron llevar por este mito irreverente y prejuicioso, has sido víctima de tu propia indiorancia… Pobrecito, pobrecito.

Muchachas, no se crean lo que les dicen esos chacales sudorosos y pitudos en el antro, cuando les dicen que estaban borrachos y por eso perdieron la hombría.

¿Hace diez años te casaste con una hermosa mujer con las curvas de la Marilin? Pero ahora, chicuelo, tienes casi 40 cumplidos y cada vez que vas a los mingitorios de la Plaza el Dorado, con tanta culebra que ves de fuera, se te pone duro el corazón y te brotan los aires de curioso. Pero que quede constancia que eres la marida de la casa y el padre de tres mocosos. Lo tuyo, lo tuyo, es solamente por echar la canita al aire, por refrescar los sentidos, por entregarse a las ganas de lo prohibido. Dicen que con 41 años cumplidos todo hombre experimenta su etapa gay, aunque en el fondo sabes que, siempre que te quedas solo en casa te gusta experimentar la etapa de la muy mujerts y vestir con los tacones y la lencería de tu señora… ¡Ay pero qué escándalo y que Dios nos libre de tu concupiscencia heteroflexible!

Sólo déjame decirte que tu padecimiento es homosexualidad reprimida. Tu lado gay ha estado allí todo el tiempo, encadenado por tus miedos al qué dirán. No nos vengas a decir que te gusta tener sexo con otros hombres sólo para sacar el veneno, porque eso ya no me lo creo, ¡me lo trago!. Naciste gay pero muchos factores y dolencias de tu pasado te llevaron a tomar la decisión de vivir una doble vida…

Si eres de los “heteros” con curiosidad por probar con otro macho que cuelga día a día anuncios en las páginas de clasificados… ¡Bienvenido al siglo XXI! La verdad son pocos los que se creen en estos choros (él resto fingimos creerte para succionarte el alma por el falo, con tu permiso)…

¿Cuando estás con tu mejor amigo en los vestidores y le ves el paquetón quieres zampartelo de un bocado? Pero claro que no se lo dirás porque tú eres sobre todas las cosas el noviecito de Tere, la chica populars que nunca aceptaría haber perdido la pureza con un volteado... Esa es tu peor pesadilla, que alguien descubra tus tendencias, y si alguien llegara a adivinarlas, gritarías que te has hecho rarito por comer carne de vacas locas y acudirás a terapia con uno de esos doctorcitos mequetrefes para que te enderecen la hombría. ¡Hasta en las mejores familias!

Les leo una carta que me manda uno de mis seguidores, el Sr. Toranzo: "Señora Azpacucoli, yo no soy gay pero cuando era joven me acosté con muchos hombres." Y ahora, como ya no se te para, te has hecho sacristán o gobern..., o peor aún, te fuiste a hacer un doctorado a Finlandia para olvidar lo rico que sentías cuando andabas de picón.

La verdad es que la mayoría de estos supuestos heteros se dividen en dos tipos: los calientahuevos que se echan para atrás en el momento glorioso del blowjob, y los que al haber probado, seguirán gustosos, buscando mil y un maneras para repetir el ligue, claro, siempre en secreto y sin dejar de ser heterosexuales.

¿Que eres un hombre que tienes sexo con otros hombres sin importar la orientación? ¡La diferencia, chulito, es que ellos aceptan su fijación y satisfacción sexual! Tú lo niegas. Eres como Justin Bieber intentando disimular su relación lésbica con Selena Gómez...

Mis nenas y mis nenes, besties forever alonchs... ya han visto que la vida no es un cuento de fantasía, pero existen los que se empeñan en vivir el mito de la conversión. ¿Por qué es tan difícil aceptar que les gusta la culebra? Bien que se andan dando de a sentones sobre ella o les encantan que les remojen el aquellito con litros y litros de enzima bucal… ¡Muchachas, por los dioses, salgan del closet! Ese lugar hace años pasó de moda, bienvenidos a la realidad, porque NO nos hacemos, nacemos y bien jotas.

It's great to be gay! (Metete al traductor de google si no entendiste, bebé.)


Suya: la Marqueza de Azpaculoli, reina y puta del Valle del Tangamanga.

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