
Ubicados entre la calle 3ª sur del Fraccionamiento José de Gálvez y el libramiento del Periférico Oriente, se encuentran los famosos “campos de Prados”, que es como la gente que sabe de cruising suele llamarlos. No es más que un terreno lleno de árboles y cactáceas, al oriente de la ciudad, que desde hace muchos años ha sido un punto de encuentro para hombres que tienen sexo con otros hombres. De los más clandestinos y también de los más arriesgados, al tratarse de un baldío ubicado en una colonia de clase popular en la que no faltan los asaltos y la presencia policiaca. Cuando alguien que apenas se adentra en el juego clandestino me pregunta sobre los Campos de Prados, suelo aconsejarse que se dé tiempo y conozca antes otros lugares más tranquilos, ya que estos son para cruisers más experimentados.
Para saber ubicarlos,
basta con saber que están justo entre dos campos de juego, uno de fútbol y otro
que suele usarse para correr o jugar partidos de beisbol. A unos metros se
encuentra la Clínica 50 del IMSS, y desde el periférico, desde los campos de
cruising puede alcanzarse a ver una Farmacia Guadalajara, así como una Bodega
Aurrera. Si vas en colectivo, el ruta 9 IMSS te deja muy cerca, viniendo desde
el centro, digamos. Si sabes dónde está la Plaza Sendero, tienes otro punto de
referencia, ya que ésta queda atrás de la Clínica.
Para los novatos, un
lugar descabellado en el que jamás se imaginarían que pudiera haber ligue
homosexual. Para los aventados, el lugar perfecto para que la adrenalina fluya.
Ir a los campos de prados es como ir de excursión o de casería. El sitio no es
muy grande pero está lleno de maleza y árboles en el que incluso he visto
liebres y aves que en la ciudad no suelen verse. Así de salvaje es este lugar.
Recuerdo que hace unos
cinco años me enteré sobre la existencia de los campos, cuando estaban en pleno
apogeo, pero no fue hasta hace un año que me di el valor de experimentarlos. ¿Qué
les puedo decir? Me sorprendí. Llegué y caminé con temor, ya que es un lugar
intrincado. Recuerdo que fui temprano, pero no fue hasta pasadas las 6:00pm que
comencé a ver a otros hombres. Noté que iban de todas las edades, chavos jóvenes,
treintones y maduros. Por el lugar, pensaba que sólo irían del tipo chacal, en
cambio vi más fresones. Entiendo que este lugar se hizo famoso ya que muchos de
estos chacales y obreros visitan los campos en busca de sexo clandestino con
otros hombres, allá en lo más inhóspito de la ciudad, donde nadie podría pensar
que algo como esto suceda. Imagínense, están a las orillas del periférico. Sin
embargo, como en todos los lugares de cruising, hace tiempo que el ambiente
disminuyó, a veces hay mucho movimiento y a veces hay poco, aunque no dejan de
asistir cruisers, lo cierto es que ya no como antes y eso no sé si sea para bien
o para mal. Por un lado, creo que es mejor que poca gente sepa de este lugar,
para que el rumor no se propague y llegué a gente que pueda hacer que el lugar
ya no sirva para ir de cruising, pero por otro también es bueno que sea más
variada la gente que vaya. Eso lo dejo a su cuidado.
Importante ir siempre
con mucha precaución: no llevar objetos de valor, dinero, celulares, ni vestir
ropa llamativa. Si vas en carro, deberás estacionarte porque no se puede andar
en él dentro de la zona, recomiendo aparques a un costado de la clínica 50. No
seas muy obvio, pues aunque todos los que se adentran a los campos saben lo que
sucede, no quiere decir que todos van a eso, y es que por lo mismo de la zona,
puedes llegar a encontrarte con gente que va a cosas un poco más truculentas,
como drogarse o vender droga. Pues sí, estoy siendo muy franco, a pesar de que
en los campos he tenido experiencias super cachondas, también he visto que se
prestan para otra clase de clandestinidades. Pero esto es normal, el riesgo
allí está, si has ido ya sabrás que uno nunca debe bajar la guardia.
Tienes que entender que
esto no es un parque de Morales o un Tangamanga: es un monte al aire libre,
sucio a veces, y alejado. Si ves a alguien que te gusta, lo más seguro es que
terminen teniendo sexo a la intemperie o detrás de algún arbusto o arbolito. Si
te das una vuelta un lunes, jueves o domingo, seguro encuentras algo para
ligar, que sea de tu agrado no lo puedo garantizar pero no creas que va pura
gente fea. En serio que va de todo, a veces muy buenos prospectos. Los
suertudos hasta pueden salir bien cogidos por un chacal guapillo y varonil. Los
que no la tienen como mínimo hacen pantorrilla mientras andan caminando.
Los Campos de Prados
son lo clandestino de lo clandestino: pocos límites, sexo prohibido y aventura
salvaje. Ojalá que duren muchos años más, ya que a medida que pasa el tiempo
San Luis se va quedando sin lugares para hacer un buen cruising.
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