8 ERRORES QUE DEBES EVITAR CON TU PAREJA



Hay detalles que son de vital importancia a la hora de buscar pareja y al mismo tiempo seguirán siendo necesarios para mantenerla. Seguro que a todos nos ha pasado que al tener una relación vamos conociendo conductas del otro que no habíamos intuido. Conductas que pueden ser irritantes, decepcionantes y que hasta podrían llegar a destruir nuestra relación. Hoy enlisto algunos de esos errores que deberíamos evitar para mantener una relación cordial.

1.    Si vienes de una relación anterior, no te empeñes en recordárselo a tu nuevo galán, porque en serio, una cosa es que exista la confianza para expresar nuestros sentimientos y nuestras experiencias pasadas, pero otra muy distinta es empecinarse en hacer de nuestros exes un fantasma que llega a convertirse en el tercero de la relación.

Sí, existen ocasiones especiales para ponernos a contar lo que hemos vivido con otras personas, y las charlas pueden abarcar dese lo sentimental a lo sexual, del círculo social alrededor de esas antiguos noviazgos así como de los motivos que te llevaron a terminarlas. La sinceridad siempre es un plus: no adornes ni mientas sobre los hechos, porque tarde o temprano estos se sabrán. Ahora, que si aún sigues enamorado o existe una espinita que te obliga a pensar en tu ex cada cuarto de hora, ojo, no estás preparado para una relación y no es correcto ni justo para tu pareja el tener que soportar tus alucines por tu ex.

Otra cosa importante al respecto de los exnovios, es la de evitar a toda costa inmiscuirlo en tu relación como el mejor de los amigos. Recuerda, ahora vives un nuevo noviazgo y éste sólo se construye entre dos personas. Si por azares del destino terminaste muy bien con tu ex, procura que esa amistad quede entre tú y él, no intentes aferrarte al pasado ni obligues a tu actual pareja a mantener una relación con el ex. Y es que si ya ambos son amigos, es porque existe una historia detrás, conocidos en común, pero que lo metas por la fuerza a su vida, seguramente terminará mal.

3.  Todos tenemos mañas y hábitos íntimos. Hay que ser conscientes de que mientras tenemos una relación, hay cosas que debemos mantener para nosotros. No hay porque externar a nuestras parejas todo lo que somos, porque algunas no les gustarán ni un poco. Hay una frase que dice que quien te quiere te aceptará por como eres, pero también hay quienes se toman muy a pecho esta frase y la aplican a su vida diaria. Si eres un fachoso y andas por la vida con tus olores y tu mal aliento tan a gusto como cuando estás sólo en casa, ¡aguas! El que tu novio se haya enamorado de tu apariencia física y tus sentimientos no significa que tenga por qué soportar todos tus malos hábitos.

     No intentes ser la madre de tu novio. No hay cosa más molesta que ésto, cuando alguien intenta meterse a tu vida hasta en la sopa, averiguar todos tus secretos, obligarte a que le cuentes todo lo que piensas y sientes, lo único que está haciendo es violar un derecho propio, tu espacio y tu necesidad de individualidad. Si lo que te molesta es que él no te cuenta todo lo que siente respecto a ustedes, tómatelo con calma y entabla una charla natural, no lo obligues ni lo pongas contra la espada y la pared, que tarde o temprano terminará por hartarse de ti.
5.   
       Si eres una persona muy intensa y cachonda, no quiere decir que todos sean como tú: existen los chicos que prefieren vivir las relaciones con calma, existen los que quieren esperar momentos adecuados o los que solamente ponen un ojo en tu corazón y no en tu cuerpo. Si es su primera vez no lo presiones, y si no lo es tampoco lo hagas. El sexo o hacer el amor debe ser una práctica íntima en la que se correspondan sensaciones físicas y mentales, la entrega está en los dos y por tanto deben estar a gusto, deben confiar y respetarse mutuamente. Lo que hagan después en cama, que se haga, sin cadenas ni tabúes.

6.    Si has mentido pero te molesta que te mientan, cuidado. Dicen que no debes hacer lo que no quieras que te hagan. Y no estoy diciendo que cada uno tiene derecho a mentir, de hecho es lo peor que podrías pensar, si tu relación se mantiene a base de engaños en algún momento terminarás dándote cuenta que tu relación es simplemente una mentira más.

7.    Una de las cosas que generalmente destruyen las relaciones son los celos. No hay mucho para decir sobre los celos más que evitarlos en la medida de lo posible. Existen chavos a los que no les puedes hacer un comentario sobre si te gusta un chico u otro porque se lo toman como un reto o una amenaza. Y estos son celos no justificados. Si tu novio es un ojo alegre y ya te ha puesto el cuerno, tienes razón para celarlo pero también date cuenta que el tonto eres tú al seguir dentro de una relación como ésa. Si tu novio te hace un comentario de lo más casual sobre sus fantasías o sobre los chicos que le gustan, no quiere decir que no le importes, no le gustes, no le seas suficiente. Como si a ti no te moviera el ver a un chico cualquiera pasando por la calle. Nadie es dueño de nuestras emociones y menos de nuestros deseos.

8.    ¿Estás en el segundo intento? Bueno, cuando se vive esa segunda oportunidad, hay que ser cautelosos y responsables. Si ya habías terminado con él anteriormente es porque algo no funcionó, en algo se equivocaron o no fue lo que esperaban. Entonces la cosa es muy simple:
a.    Si tú lo engañaste a él, ahora que han regresado, no vuelvas a cometer ese desliz. Se supone que si han tomado la determinación de intentarlo de nuevo, es porque han repensado las cosas, o porque han descubierto que lo suyo lo suyo, es amor del bueno y vale recuperar lo perdido.
Si has sido el engañado y aun así le estás dando una nueva oportunidad, sé cuidadoso, sí, pero tampoco te desgastes con la paranoia o el rencor. Creo que si lo dejaste volver es porque estás apostando por la relación, así que más vale que te ablandes un poco, no demasiado, pero que dejes los miedos atrás para ocuparte de disfrutar a tu pareja. Que si él no aguantó y la regó de nuevo, entonces te recomiendo que des marcha atrás y veas por ti mismo. O ¿a quién amas más?
b.    Si no hubo química la vez pasada pero ahora sienten una chispa que los llama, aprovecha. Si sólo fue una intuición equivocada pues ni para que gastar tu tiempo. Las relaciones siempre son de química y no toda esa química es perfecta, a veces se acaba o se tuerce y cuando eso pasa lo que viene en seguida es la rutina y puf, c’est fini!
c.    Terminaron por peleas: pues bájale de huevos y aprende a controlarte. No seas una persona abominable que no sabe recapacitar antes de lanzar insultos y tampoco seas el dejado que permite que lo humillen hasta lo más bajo. Para mantener una relación en la que hay discusiones y peleas, es importante charlar, aguardar a sentirse más calmados, reflexionar mucho e intentar encontrarle una solución al problema.
Si la cosa es que ni uno ni otro se llevan y siempre terminan peleando, ¿qué haces allí?

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