Nuestro
cuerpo es una herramienta maravillosa que hace falta conocer a fondo. Los
mexicanos encasillamos la idea del orgasmo a través de la
eyaculación, por lo tanto creemos que la única forma de llegar a él es por
medio de la estimulación personal o la
penetración en el sexo anal o vaginal, homosexual y heterosexual. Pero hay muchas cosas que desconocemos acerca de nuestro cuerpo, del buen sexo y de los orgasmos: escribo esta
última palabra en plural porque el objetivo principal de este artículo es
hablar acerca de las distintas mecánicas que existen para alcanzar un orgasmo.
Descubrirás y te sorprenderás al saber que la eyaculación no es siempre una vía
para alcanzar el clímax, o que la palabra placer tiene un amplio significado.
Lo que les platico no surge de los delirios o la idealización del placer. Si eres de los que piensan que estimularse con la mano o frotarse contra una almohada son las únicas formas de masturbación, te estás quedando corto. Y si piensas que el sexo no es sexo si no introduces tu miembro en la boca o el ano de tu pareja, déjame decirte que eres predecible. Pero no te sientas menos, ya sé que estás aquí para solucionar esto.
Primero hagámonos a la idea de que estemos solos o acompañados, siempre podremos disfrutar de mil maneras. Para empezar, no vendría mal comenzar con el cachondeo, los besos, las mordidas, las lamidas, el lenguaje subido de tono, los pellizcos, las nalgadas, las mamadas y que venga la penetración. Vamos, para que no sientas que te estoy obligando a cambiar de rutina de un día para otro, si ya tienes tu protocolo sexual, no te inhibas. Así que sigamos. ¿Estás a punto de venirte? Tienes dos opciones: una, te corres, y dos, le das oportunidad a nuevos trucos. También aplica si te estás masturbando.
La primera técnica que sugiero, es
el orgasmo retardado. Consiste en detener la eyaculación un minuto antes de que suceda. Ojo, para
lograrlo hay que saber controlar nuestros impulsos y esto lo lograrás entrenándote
física y emocionalmente. Al menos un minuto antes, cuando sientes que viene la eyaculación,
tomas tu pene con las yemas de los dedos y aprietas el frenillo (la parte que
está bajo tu glande o cabeza y el nacimiento del tronco). Hay que saber
presionar firmemente, sin llegar a ser bruscos. Lo que estarás provocando es
que la eyaculación retroceda y se retarde el orgasmo. Al principio puede ser
incómodo y muchas veces te resultará imposible detenerla, por eso se trata de
practicar. Tu pareja también puede ayudarte. Otra forma
de detenerla, es presionar el glande con firmeza, cerrando el conducto uretral
completamente (ojo, la forma en que presionarás será rápida, sin titubeo, se
trata de hacer que el flujo de semen retroceda y no de estimular la cabeza, por
tanto será difícil lograrlo la primera vez porque la cabeza del pene tiene
numerosas terminaciones nerviosas y al mínimo roce, si estás que te vienes,
podrías desatarlo sin remedio. Así que hay que mentalizar lo que quieres
lograr.) A continuación, cuando el flujo
seminal ha retrocedido, puedes comenzar a estimularte con la mano o bien
penetrando a tu pareja, pero esta vez se hará con un ritmo más intenso,
presionando (si es con la mano, pero si estás penetrando tu pareja deberá presionarte con los músculos de su ano o su vagina) con mayor fuerza el
tronco del pene. Puede llegar a ser doloroso en un principio, hay que ser cuidadosos.
Cuando estés a punto de eyacular, aumenta la presión en el tronco (no en la
cabeza) y deja que el flujo salga.
¿Qué obtendrás a cambio? Al hacer
presión en el tronco, después de haber retardado la eyaculación, ésta saldrá con
brusquedad y sentirás una sensación acrecentada de placer. Podríamos decir que
el placer se duplica y tu cuerpo, en verdad, lo agradecerá.
Esta técnica es buena si eres precoz (pero tampoco es recomendable que lo hagas siempre que te masturbes o tengas sexo, ya que podrías provocar lo contrario a la precocidad: eyaculación retrograda, que es cuando ya no puedes correrte, tardas mucho y te vienes poco por falta de estímulos, mismos que bloqueas mental y físicamente al querer evitar eyacular demasiado pronto).
Esta técnica es buena si eres precoz (pero tampoco es recomendable que lo hagas siempre que te masturbes o tengas sexo, ya que podrías provocar lo contrario a la precocidad: eyaculación retrograda, que es cuando ya no puedes correrte, tardas mucho y te vienes poco por falta de estímulos, mismos que bloqueas mental y físicamente al querer evitar eyacular demasiado pronto).
Si eres una persona paciente, te vendría bueno intentar llegar al orgasmo
por medio de contracciones de vientre. Y digo que es cosa de tener
paciencia porque entre todas, es la más compleja. Para comenzar hay que decir
que tener un entrenamiento abdominal viene perfecto. Si vas al gym o si se te
da bien hacer abdominales, además del dolor que cuesta tener un vientre
marcado, hay detalles que podrían enseñarte a disfrutar la actividad. Es difícil para principiantes pero el proceso es simple: mientras
estimulas tu pene, o si tu pareja lo hace, puedes comenzar a presionar los músculos
del vientre, una vez cada diez segundos, y soltar. Cuando creas que viene el momento de la eyaculación, deja de
tocarte el pene con las manos. Cómo es el momento del clímax tu pene estará
firme y duro, posiblemente con algunas gotas de líquido preseminal por fuera. Es buena
señal. Lo que harás ya no será masajear tu miembro, sino continuar con la
contracción del vientre, de una vez cada diez a cada cinco segundos. Mientras
contraes el vientre, también contrae las nalgas. Con el entrenamiento, estas
contracciones producirán que eyacules sin necesidad de que termines por medio
de la estimulación manual. ¿Por qué? No te has dado cuenta que mientras
contraes tu vientre, también has estado contrayendo tu pelvis y con ello tu
pene y tus testículos. Pues es allí donde reside el secreto. Hay hombres que
incluso pueden masturbarse así, tan sólo contrayendo su vientre. Y es una
técnica muy parecida a la contracción de pelvis en mujeres para llegar al
orgasmo. A qué no lo sabías.
Una forma que pocos conocen, es llegar
al orgasmo por medio de una micción…
¿Qué qué? Bien, por medio de la expulsión de orina. Que no se espante nadie y
que no cunda el pánico, mis estimados, que no voy a nada perverso. Y por lo
mismo de los cohibidos, es mejor que lo practiques a solas. Pon atención:
generalmente la función de orinar es una necesidad básica del cuerpo, pero
además, está función posee una característica que pocos hemos reflexionado. ¿O
me dirás que cada vez que orinas no sientes un sentimiento de placer y alivio?
Si lo multiplicamos, nos encontraríamos con una sensación muy parecida a la
eyaculación, a diferencia de que ésta se presenta de forma brusca y por medio
de la estimulación sexual.
¿Quieres saber cómo sacarle placer al orgasmo urinario o el famoso squirt?
La técnica es simple, si quieres intentarlo aprovecha la próxima vez que tengas
que ir al W.C. y comienza estimulando tu glande. Hay que aclarar, para los distraídos,
que el proceso es antes de orinar. Es preferible que tengas lubricada la cabeza
de tu pene, puedes hacerlo con un poco de saliva o bien con un poco de jabón y
agua. Teniendo esta lubricidad, las yemas de tus dedos se deslizarán
con facilidad por la carne y encontrarás placentero este masaje. Entre más estimules
el glande con las yemas se intensificarán las ganas de orinar y también el placer. Pero
aguanta, retarda la expulsión de orina hasta que sientas la sensación de que
vas a eyacular (algo que sin duda sentirás). Además, mientras masajeas debes
contraer los músculos de las nalgas (es una acción que hacemos todos mientras
nos masturbamos o penetramos, pero pocos nos damos cuenta). Cuando sea el
momento, deja de presionar los glúteos y permite que salga la orina. Notarás
que ésta sale de forma violenta, tal y como sucedería con una eyaculación
normal y que además, la sensación es la misma. Pero chicos, no hay que hacerse
adictos y aprovechar cada momento de necesidad urinaria. Para
todo hay momento. Yo recomiendo que lo practiques cuando tomes una ducha, así
mientras enjabones tu cuerpo lleva un poco de jabón a tu pene y haz lo que ya
te dije, el agua tibia y la espuma crearán una sensación más placentera al
contacto con tus dedos y tu glande.
El orgasmo por
estimulación anal es una técnica maravillosa, porque la puedes lograr con
tu pareja. Pero aun así, si eres activo y no te sientes cohibido por practicar
un poco de masturbación anal, puedes intentarlo. Ya sea introduciendo de uno a
dos o tres dedos, lentamente claro, o mientras otro te penetra: si sabes o él
sabe hacerlo bien, logrará que tengas un orgasmo sin necesidad de haber tenido
que estimularte el pene. Los hombres tenemos un punto p que no aprovechamos ni aun siendo pasivos. Y es que una de
las funciones de la penetración no es solamente satisfacer al activo hasta que alcance el orgasmo, sino que el pasivo también obtenga placer. Y
masajeando este punto, que se encuentra en la próstata, conoceremos una forma
más de clímax y cachondeo. No es difícil, conociendo nuestro
cuerpo podemos aprender a detectar este punto, que encontraremos a sólo pocos
centímetros del ano (si te han dicho que el tamaño importa, te han dado una información subjetiva: el que alguien tenga un pene grande no quiere decir que te
estimulará de forma correcta), por lo general este órgano se siente como una
nuez, si la presionas con un ritmo suave sentirás una sensación placentera, y
si el que te penetra se empeña y es realmente bueno, con el ritmo en que mete y
saca su miembro de tu conducto rectal, podrá masajear tu próstata hasta que en
un momento termine haciéndote eyacular. Si quieres intentarlo por tu lado,
puedes hacerlo mientras te masturbas con la mano por delante y por detrás te
introduces un dedo o un consolador y educas a tu cuerpo para gozar y por fin,
en un momento dado puedas prescindir de la estimulación del pene, hasta alcanzar
el orgasmo. No cualquiera puede lograr que un pasivo eyacule así, quien pueda hacerlo es realmente un maestro.
La última técnica para alcanzar el orgasmo es aquella que
se obtiene por medio de la estimulación
emocional. ¿Hace cuando que no tienes un
sueño húmedo? Bueno, no importa realmente qué tanto, pero al menos ahora
sabes a lo que me refiero. En sueños, más en la etapa de la pubertad y la
adolescencia, tenemos orgasmos no planeados y que son de lo más naturales. Pero
estamos acostumbrados a verlo como una experiencia vergonzosa e incómoda, o
simplemente le damos poco valor. ¿Por qué desestimamos estos orgasmos
como si tal cosa fuere poco? Si supiéramos que podemos llegar a controlar esta
clase de orgasmos, les daríamos más importancia y quizá los practicaríamos con
más confianza. El orgasmo se compone
principalmente de una estimulación emocional que nos lleva a encontrar placer
por medio de ideas y sensaciones que se recrean en nuestros pensamientos.
La estimulación con las manos o con la penetración es tan importante como la
que obtenemos en la mente, y ésta, ya sabemos, es un instrumento maravilloso y
poderoso. No voy a dar un procedimiento preciso porque realmente éste mismo lo
construimos nosotros, el mejor mecanismo que poseemos es el de la práctica y el
empeño. Si quieres experimentar a tener orgasmos mediante ideas y pensamientos,
comienza haciéndolo como normalmente te masturbas, pero esta vez no toques tu
pene. Te invito a que toques otras partes de tu cuerpo: tus tetillas, tu ingle,
tus axilas, tu cuello, tu nuca o tu cabello, que olfatees tus manos, tus
brazos, tu propia piel. Acaríciate, date unos cuantos besos y sobre todo
imagina, imagina todo lo que puedas. Fantasea con tu novio, con tu maestro, con
tu primo, tu mejor amigo, tu vecino o ese desconocido que te encontraste en la
mañana de camino al trabajo. Cuando menos lo pienses tendrás semejante erección
y sin preverlo estarás teniendo un orgasmo, y no te preocupes demasiado,
porque si terminas eyaculando, si sólo derramas unas cuantas gotas de líquido
preseminal o sencillamente te quedas seco, no importa: lo que es trascendente es el poder de tus pensamientos que son capaces de llevarte a
sentir un orgasmo tan parecido y en ocasiones más poderoso que uno por
estimulación sexual.


buenísimo tu articulo! habrá que intentar algunos.La primer técnica la había intentado con las técnicas del Tantra indu y esta delujo. Saludos
ResponderEliminar