Él es Luis Gerardo, un hidrocálido nacido
en 1982 que hoy en día se ha convertido en el ídolo de hombres y mujeres de
toda América Latina, pero en especial de México. Multidinámico, pro, bien
parecido, con un acento sensual y un rostro que enamora, ya es muy fácil reconocerlo
en las carteleras de cine, en portadas de revista y por supuesto, en páginas
como ésta, porque en varias ocasiones ha tenido papeles especiales con sus
personajes homosexuales, primero en la gran serie que realizó el Canal Once del
IPN, “XY” y años después en la
fantástica adaptación cinematográfica de la obra teatral “No sé si cortarme las venas o dejármelas largas”. Incluso en la ya muy conocida obra entre la comunidad LGBT "Avenida Q".
Pero no crean que por eso lo
queremos tanto, eh, aunque destacamos su apertura para interpretar a personajes
gays, es más bien su carácter el que nos enamora, de ese chico inocente y
galán, que tiene un no sé qué que lo convierte en un hombre sumamente deseable.
Flacucho, con algo de barba, ojazos oscuros. La ha hecho desde el típico
muchacho chacal en la telenovela mexicana “Lola
erase una vez” o en la cinta “Santos
Peregrinos”, al intenso mirey en la galardonada “Nosotros los nobles” o en un papel más conmovedor en la
obra teatral “El curioso caso del perro
a medianoche”.
¿Alguno de ustedes tuvo la oportunidad de verlo en el año 2012 en su visita a San Luis Potosí, dentro del programa "Bellas artes a todas partes"?
Parece que Luis Gerardo Méndez está
en boca de todos, y todos fantasean con topárselo en la calle o en la cama.
Actualmente promociona sus participaciones en las películas “Paraíso” y “Cantinflas”, en las que de nuevo lo vemos interpretando a personajes
especiales, alejados del rango tradicional de la masculinidad mexicana, y como
siempre, nos hace reír por su sencillez y por su empeño en meterse en el papel.
Su faceta como actor de televisión,
cine y teatro ya han engrosado una lista larga. Y por lo que parece, seguiremos
viéndolo en el cine durante un buen tiempo. Esperemos que en una de esas,
interprete algún otro personaje gay y nos haga que los pelos, y otra cosa, se
nos pongan de punta, como en esa escena tan cachonda de “No sé si cortarme las…”
con el actor nayarita y guaperras llamado Luis Ernesto Franco.
Y claro, no perdamos la esperanza
de que en alguna de esas se decida por pasarse a la acera de a lado, o salga de
closet, ya mínimo como bi, porque no es justo que sólo sea para el gozo de
ellas.
Enhorabuena por Luis Gerardo. Qué
haya más cine, televisión y teatro de este talento mexicano.

El ya se declaro gay hace unos dias
ResponderEliminar