Los encontramos en la estúpida televisión mexicana y aunque para
muchos hombres las novelas no suelen ser de nuestro agrado, hay que aceptar que
si algo vale la pena de los melodramas que inundan la programación son
precisamente los galanes. Más por ocio que por retroalimentar esta página con
contenido de provecho, me tomaré un descanso y hablaré de aquellos güeyes que
nos refrescan la pupila. No suelo ver la programación de Televisa ni de TV
Azteca, pero sería un mal gay si no reconociera a esta serie de hombres que nos
inspiran las fantasías más sucias… O bueno, las más candentes. Acepto que tuve
que recurrir a google para informarme sobre algunos nombres, pues no es que
suela interesarme precisamente por su historia de vida, sino más bien por sus
cuerpos. Pero no voy a irme a los típicos y ciertamente chafas galanes
sobrevalorados a los que nos tienen acostumbrados la crítica farandulera. No
voy a hablar de William Levi, Sebastián Rulli, Sebastián Zurita ni de David
Zepeda, a mi consideración y confío en que muchos de ustedes coinciden conmigo,
éstos actores no tienen ápice de talento ni un porte que les merezca un lugar
en la lista. Ahora, los que he considerado aquí puede que sean otros más del
montón, pero estoy seguro que no serán exactamente los hombres de los que tu madre
se enamoraría. Puede que sólo tu hermana. Y vaya, hay que vivir con eso.
Empezaré por el más sencillo de todos, el que menos destacaría por su
carrera. Lambda García es un joven
actor que ha participado en variados culebrones telenovelezcos de TV Azteca que
no tienen nada de loables y suelen pasar desapercibidos, atino al decir que Lambda
lo mejor que podría presumir de su carrera profesional sería su desempeño en el
modelaje. Pues bien, Lambda es esa especie de chico twink con sonrisa de
comercial, su belleza es del tipo estilizada, si fuera gay, o si lo es, le
vendría bien el papel de pasivo, se antoja para tenerlo de a cuatro sobre la
cama, muy al estilo de las películas pornográficas de Bel Ami. Aunque sus
rasgos nos recuerdan más al estilo anglosajón, este chico es carne nacional.
Hay diversos rumores sobre su orientación sexual, pero eso viene de sobra en este
artículo, lo que cada quien haga con su pene y su culo es asunto propio. Lo
cierto es que a pesar de su carrera en TV Azteca, no pasa desapercibido de la
mirada gay. No será precisamente el macho mexicano, pero si uno de esos chicos
con los que se antoja para una noche de sexo romántico.
Alberto Guerra es otro
actor de culebrones melodrámaticos de la televisora del Ajusco, igual pasaría
desapercibido a no ser por su porte de macho latino con un cuerpo bien
proporcionado y un seductor tono de piel bronceada. Cubano de origen, ha trabajado
en la televisión durante años, empezando en papeles secundarios hasta quedarse encasillado
en actuaciones antagónicas. Sé muy poco de este galán, y quizá no lo habría
conocido a no ser por aquella ocasión cuando llegué a casa y mi madre veía un
reality show del canal 7 llamado “La Isla” en el que salía Alberto Guerra. Vaya
encanto poder ver varias tomas de él con poca ropa en la playa, participando en
juegos de destreza y desafíos de fuerza física. Voy a ser bastante soez al
decirlo, pero lo que más me llamó la atención aquel día fue una toma en el que
pude percibir el bulto que se carga entre las piernas y que resaltaba por su
forma y tamaño. Dicen que los caribeños son hombres bien dotados y esta especie
de espartano con aires de chacal pues… Definitivamente no le diría que no.
Aaron Díaz es el sujeto que
destaca más por su galanura que por su inteligencia… En serio. Como actor de
cine y televisión es terrible, es un maniquí que adorna las pantallas, pero que
no destaca por su profesión actoral, y no, tampoco por la musical. Dejando de
lado lo negativo, tengo que aceptar que Aaron es un hombre que despierta el
morbo sexual de muchas y muchos. El típico sujeto al que le quedan demasiado
bien los trajes y que quieres que te folle en su oficina. ¿Alguien ha visto las
películas porno de Men At Play o Men? ¡Uf! Aaron Díaz sería un actor ideal, ni
siquiera se verían forzados sus diálogos insulsos. Ese cuerpo firme, musculoso,
semivelludo, y ese rostro de ejecutivo perverso tienen gran potencial en la
industria del cine para adultos. En 2013 Aaron presentó su primera película en
la que interpretaba a un personaje gay: “Marcelo”, el papel de niño teto le vino
a la perfección, pero quedó a deber a su audiencia: nada de desnudos, sólo un
beso desabrido y una timidez de libreto que le impidió al espectador quedar satisfecho
con su papel. Puedo creerle a cualquiera que me dijera que en su imaginación
Aaron Díaz es todo un semental. Pero mientras nadie lo pruebe, tendremos que
seguir explotando en nuestra cabeza y con varias puñetas a este antojable pedazo
de carne.
Hasta no tener pruebas, la orientación sexual de Luis Gerardo Méndez seguirá siendo un enigma. Y no me molesta este
hecho en lo más mínimo. Ya lo ha dicho él, el día en que la condición sexual de
una persona deje de ser razón de escándalo, ese día habremos avanzado en la
tolerancia y el respeto ajeno. Pues bien, Luis Gerardo tiene una carrera joven pero
más amplia que los anteriores de la lista, al menos en el cine. Originario de
Aguascalientes, este chico treintañero nos ha deleitado con varias
interpretaciones de personajes gay, las que más se recuerdan son en la serie
del Canal Once, “XY”, y en la película “No sé si cortarme las venas o dejármelas
largas”. Pero creo que mi morbo masculino no quedó saciado hasta hace poco
cuando le vi las nalgas en las tomas exquisitas de la hilarante serie de
Netflix “Club de Cuervos”. Aún me debe un desnudo frontal, pero espero con
paciencia. Su galanura es sencilla, su carácter encantador. No sé si sea su
delgadez la que me gusta más o su mentón, o sus ojos, o su voz. Espero que no
sea de estos actores a los que se les sube la fama a la cabeza, pues es obvio
que su carrera va en ascenso. Hemos podido verlo en papeles muy variados, desde
el mirrey de “Nosotros los nobles” hasta el chacal de “Santos Peregrinos”. No
se olvida tampoco su carrera en el Teatro. Pero basta, que esto se ha vuelto
una biografía de logros y aptitudes. Lo que le merece un lugar a Luis Gerardo Méndez
en esta lista es, francamente, mis ganas de llevarlo a la cama y repetir la
escena de campeonato que se echó con Luis Ernesto Franco en “No sé si cortarme
las venas…”, que si no la has visto, ¡qué esperas!
Y precisamente Luis Ernesto
Franco es el último galán de la lista. Sí, de TV Azteca, actor de cine y
teatro, y un heterosexual comprometido. Qué le vamos a hacer, ¡carajo! Me
gustan los heterosexuales por imposibles y por bastardos, porque me encienden
la vena perversa que me recorre y que me hace imaginar escenas de porno duro.
Ya que mencionaba a Luis Gerardo Méndez y Ernesto Franco en “No sé si cortarme
las venas…”, creo que fue esta película la que despertó mi interés por dicho
sujeto, ya lo reconocía por sus participaciones en la televisión, pero verlo en
esta película en especial donde interpreta a un exfutbolista homofóbico que
termina acostándose con el vecino, me ha recordado algunas experiencia
personales con esos típicos chicos que se juran bugas pero que con alcohol
encima terminan llevándote a la cama para hacerte todo eso que no se han
atrevido durante toda su vida. Qué denso se ha puesto el asunto, vaya, pero es
en serio que Luis Ernesto Franco es el hombre ideal para vivir esta clase de
sucesos tan trascendentales en la vida de un viola heteros… Perdóneme por ser
sincero.
Sé que faltarán otros galanes en esta lista, aunque por ahora son estos
los que me han venido a la cabeza. ¿A quiénes te gustaría agregar? Por favor no
me insistas con William Levy o Fernando Colunga, ni metamos a Christian Gray en
esto. Seamos serios, cabrones…




ufff que intenso, me despertó mis bajos instintos tanta carne y tu forma de redactar.
ResponderEliminar