Una de mis primeras experiencias de
amor hacia una persona de mi sexo, fue cuando tenía sólo diecisiete años. Y sí hablo de amor, no de una fijación platónica. Recuerdo
que al conocer a este chico sentía las típicas mariposas en el estómago, me
sudaban las manos, me ponía nervioso cuando él estaba cerca y cuando era de
noche me siempre soñaba con él, lo deseaba y anhelaba estar a su lado con toda el alma. Pero había una cosa: él era hetero. Y fue duro, porque realmente me
pegó fuerte el sentimiento por él, quería vivir en otra dimensión donde
el fuera gay y así existiese una posibilidad de estar a su lado. ¿Qué
cursi suena esto, verdad? Aunque hoy me apena reconocerlo, no puedo negarlo,
una de las personas que más sentimientos ha llegado a mover en mí, fue ese
chico heterosexual con el que jamás tuve una oportunidad.
Sé que no he sido el único que se ha enamorado perdidamente de un hetero. Creo que a la gran mayoría de chicos o chicas gay nos ha sucedido: a unos de una forma fugaz, sin mayor relevancia, y a otros para su desgracia de una más real y por ello incómoda o dolorosa. Así que si has estado o estás en este momento enredado sentimentalmente por un chico que no es ni gay ni bisexual, no te preocupes: se trata de una etapa de autodescubrimiento y práctica. El amor, vaya dirigido a quien sea, es una experiencia maravillosa, con sus pros y sus contras. A algunos les toca no ser correspondidos y otros tienen la suerte de encontrarse con una persona con quien construir una relación estable y duradera.
Enamorarse de un chico que es hetero puede ocurrirnos al menos una vez en la vida, porque sencillamente nos enfrentamos a varios factores: el primero es que no siempre contamos con la certeza sobre quién tiene nuestra misma orientación sexual, a veces nuestro gaydar nos traiciona y terminamos sintiendo cosquilleo sentimental por alguien que ni remotamente llegará a sentir lo mismo. El segundo factor es que al gustarnos personas de nuestro sexo, pues nos gustan hombres porque son hombres y alguno nos prenden más que otros y entre la interminable lista de chicos que se cruzan por tu vida, uno te hará sentir algo más que simple deseo, sin importar que sea o no gay.
El
amor es un juego de azar, nunca sabes de quién terminarás enamorándote, a quién
sólo querrás para el faje o a quien prefieres sólo como tu amigo. Cuando
alguien llega y te gusta, es sólo atracción física, los sentimientos vienen
después. Así que si sientes que te mueres porque no puedes estar con ese chico
pues alguna mujer ya lo tiene en sus manos, no te queda más que aceptar los
hechos y sobre todo, tu orientación: no todos somos iguales, pero esto no es
malo, enriquece tu forma de ver las cosas.
Ahora,
tampoco te des de golpes deduciendo que lo que sientes es amor
puro. También existe la fijación y ésta suele ser pasajera, puede que te dure
unas semanas o meses y después lo recuerdes como algo banal. Tengo algunos amigos
que se han clavado con otros chicos sin lograr separar lo obvio de la fantasía.
Y es que eso de clavarse con cualquiera y a la semana creer que es el amor de
tu vida sin lugar a la contradicción, puede ser ridículo pues terminas dándote cuenta
que era algo pasajero. Los
devaneos no son buenos, quizá el chico ni siquiera sepa de tu existencia, quizá
te sientes descontroladamente enamorado y creas escenarios en los que por arte
de magia el hetero despierta gay y te hace feliz para siempre.
En
cambio, si estás seguro que te has enamorado de un buga, no puedo más que darte
mi sentido pésame e invitarte a verlo como un evento que tenía que suceder en
tu vida, que era irremediable. Y
aunque pasen los meses o los años y ese sentimiento siga allí, nada hará que
sea diferente. Si él es tu amigo, conserva su amistad, si es un desconocido déjalo
detrás e incluso sí llegas a conocerlo, intenta aprovechar la situación, al menos podrás pasar tiempo a su lado y conocer sus intereses.
Terminarás aceptándolo como es y si el destino es bueno, él te aceptará a ti por quien eres.
Pero, si en definitiva sientes que no puedes desapegarte de ese sentimiento, es mejor que te alejes de su vida porque en serio, es imposible. No te hagas daño con los imposibles, velo así, mientras tú sigues terco hacia esa persona, hay otras que sí valen la pena y te ofrecen verdadera felicidad.
Pero, si en definitiva sientes que no puedes desapegarte de ese sentimiento, es mejor que te alejes de su vida porque en serio, es imposible. No te hagas daño con los imposibles, velo así, mientras tú sigues terco hacia esa persona, hay otras que sí valen la pena y te ofrecen verdadera felicidad.
¿Les conté que jamás compartí una palabra con ese chico? Estábamos en prepa y él cursaba un año más adelante que yo. Por alguna extraña razón todos los días me lo encontraba, parecía que el destino quería que así fuera, de forma cruel o provechosa; la cosa es que siempre tenía la oportunidad de verlo de cerca. Años después lo vi con su novia y claro que me partió el corazón…, pero las cosas son así. De cierta forma me sirvió para aprender a valorar con todo a las parejas que he tenido y a enamorarme del mismo proceso de descubrimiento de ser gay y amar como gay.

me pasa algo parecido a lo que acabo de leer...
ResponderEliminarme paso lo mismo durante la escuela fueron cuatro años en los que sentia que podiamos tener algo pero el es hetero~ aun asi yo podia ver las señales de que tal vez le gustaba siempre estabamos juntos aunque no eramos muy amigos venia a mi casa con cualquier excusa la que sea hasta la mas tonta del mundo y se quedaba horas pero siempre tuvo novia asi que sabia muy en el fondo de mi adolorido corazon que no podria ser fueron los peores años de mi vida verlo cada dia tanto tiempo no solo en la escuela sino en mi casa me daban ganas de agarrarlo y besarlo aunque fuera por un momento y me odiase toda mi vida pero no lo hice tal vez el miedo a perderlo como ''amigo'' o no se
ResponderEliminarpero ya quedo en el pasado una vez que termine la escuela decidi irme a estudiar lejos y asi tratar de olvidarlo y lo logre por suerte ahora el se casara (lo se porque mi mejor amigo me lo dice no se para que pero lo hace) y yo no senti el mismo dolor de antes es mas ni me intereso
Me ha pasado lo mismo... me llegué a enamorar de mi mejor amigo. Al inicio creí que era una fijación pasajera y por ello me animé a contarle cómo soy yo y lo que sentía por él. Todo pasó tranquilo y conservamos la amistad. Un día salimos de fiesta, los detalles no importan, pero al final terminamos en la cama de su habitación. Desde ese día todo asemeja ser igual que antes, pero yo no puedo evitar olvidar aquél momento y sentir que fue algo especial y que mi fijación por él llegó a ser un sentimiento que quisiera no fuera amor. Sin embargo nos queda mucho por compartir, ya que vamos en la misma carrera, y no sé si sea de suma importancia aclarar todo sin importar cómo termine o seguir fingiendo que todo va bien.
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