¿Te tomas el tiempo para conocer
a tu ligue en turno? Seguramente no, porque no hablo del ligue con quien deseas
formalizar una relación de pareja. Cuando se trata de amor, es común que te des
tiempo para conocerlo y ganarte su confianza. Así que vuelvo a preguntare, ¿realmente
te tomas el tiempo para conocer a tu ligue en turno? Entonces hablo del ligue
pasional, del ligue exprés, el cabro al que contactas por Grindr o el Manhunt,
el que te guiña el ojo en los baños públicos o el que se agarra el bulto en el
parque. Aceptémoslo, la mayoría no lo hacemos. Ni siquiera nos pasa por la
cabeza preguntarle si se ha realizado la prueba de VIH o sífilis en los últimos
tres meses. Hasta suena mamón, ¿verdad? Qué voy a hacer yo preguntándole al
güey en el cuarto oscuro si está sano. Pero precisamente aquí está el meollo
del asunto.
No tenemos la cultura de la
precaución. Nos han enseñado que el condón es la herramienta infalible para
evitar la transmisión de infecciones de transmisión sexual, y este protocolo lo
hemos aprendido como regla: llevamos un gorrito para enfundarnos la verga, pero
no consideramos necesario hacer un análisis previo del ligue en cuestión antes
de penetrarlo o antes de ser penetrados. Aunque podría ser bochornoso, matar la
pasión y bajarnos la dureza del palito, una más de nuestras herramientas para
prevenir tendría que ser el escrutinio corporal. No hay nada de malo en pedirle
unos minutos al cabrito para dejar que observes su pene antes de llevártelo a
la boca, o de abrirle las nalgas y mirar la superficie de su ano antes de darle
beso negro o bien proceder a la metida.
Hay infecciones como el VIH que
no suelen ser sintomáticas y por tanto es poco probable que una persona seropositiva
pueda darte pistas. Lo mismo pasa con el virus del papiloma humano, la sífilis o
la herpes en sus estados latentes, después de que las lesiones de condilomas, pápulas
o chancros han sanado, podrían desaparecer por completo sin dejar rastro de
haber estado alguna vez allí. Sin embargo, el que no haya presencia de lesiones
no es significado de una salud óptima. Y tampoco satanicemos, puede que una
erupción cutánea en el área de los genitales no sea más que una tiña debida al
sudor constante o a una mala higiene, pero nunca está demás echarle un ojo al
cuerpo de tu compañero y en caso de encontrar algo extraño no sentirte mal por preguntarle
si algo malo pasa con su cuerpo. En la prevención está el gozo. El cuidado es
para ti y para tu ligue exprés. Es probable que no lo vuelvas a ver, y también
es probable que él y tú sigan sosteniendo un indeterminado número de encuentros
con otros hombres.
Este texto no lleva la intención
de estigmatizar a personas que viven con alguna infección, pues además está en
quienes ya viven con una ITS la responsabilidad de cuidar su organismo y
prevenir, practicando sexo seguro y con personas con una vida sana, para no sumar
otra patología.
Cabe decir que el vivir con una
infección de transmisión sexual no es sinónimo de falta de salud, existen
millones de personas que viven con VIH en estatus de indetactibilidad, pues se
han adherido a un tratamiento médico para controlar el virus llevándolo a
niveles mínimos en su sangre, por lo que la posibilidad de que puedan infectar
a otra persona es casi nula. Lo mismo sucede para quienes han adquirido VPH, llevando
un tratamiento adecuado y teniendo su organismo en condiciones óptimas, pueden
llevar una vida sexual tan normal como alguien que no vive con alguna ITS, la
cuestión está en usar correctamente el condón, y repito, tener la cultura del escrutinio
corporal. Así como a las mujeres se les enseña a autoexplorarse las mamas y los
genitales, los hombres debemos tener la misma educación y extenderla a las
relaciones sexuales.
Así que ya sabes, cuando tengas un encuentro
sexual, pórtate como Sherlock Holmes y has como que sacas una lupa y te pones a
juguetear con la verga o el ano de tu amigo, mientras miras los detalles de su
piel, el aroma, la textura. Y si encuentras algo que te produzca dudas,
pregunta.
Una publicación de CabritosPotosinos

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