Ya he hablado anteriormente del tema de los
fetiches y las fantasías sexuales, de hecho, es una de las entradas más
visitadas en este blog. El sexo vende y como hombres no hay nada a lo que demos
más vueltas en nuestras cabezas. Últimamente he visto los patrones de búsqueda
por los que la gente llega a San Queer Potosí, y Google resalta el tema del
fetichismo de pies, el sexo con mayates y chacales y la lluvia dorada. De los
dos primeros temas ya hay entradas anteriores, pero el fetiche del golden shower
nunca lo había tratado. Aprovechando que es tendencia ofrezco el espacio para
el siguiente artículo.
Alguna vez un amigo me preguntaba cuál creía yo que
era el morbo de la lluvia dorada, ¿qué era lo excitante de ser orinado o tomar
la orina de otra persona? Antes de responderle “por placer”, me detuve a pensar
con detenimiento y al final, mi reflexión más certera fue “por el placer de la
humillación”. Creo que el fetiche de la orina va más allá de satisfacer un
deseo de erotismo propio, tal como el acto de masturbarse y correrse o el del
dolor y el placer que representa para el pasivo el hecho de ser penetrado. En
el caso de la lluvia dorada, el receptor se excita por la simple idea de
quebrantar un tabú al erotizarse con una sustancia de desecho del cuerpo de su
pareja; desde el otro lado, el que da u orina, se excita al crear de una
sustancia que deshecha un instrumento de poder sobre el otro, la marca de
territorialidad y el sobajamiento momentáneo de su pareja. Tiene mucho que ver
con el juego de rol del amo y el esclavo, en el que el primero tiene el derecho
sexual y psicológico sobre el otro. Y aunque no hay sadismo de por medio ―si es
que no se ha dispuesto en las reglas del juego―, el rol del receptor queda sujeto
al deseo abusivo del otro.
¿ES UN JUEGO
BONDAGE/SADOMASOQUISTA?
El placer del fetichismo de la orina puede
considerarse parte del BSDM sin que necesariamente haya toda la parafernalia de
la disciplina o la adición de instrumentos, espacios o códigos de vestimenta.
Cualquier pareja puede prestarse a la dominación/sumisión para practicar la
lluvia dorada. Sólo hace falta abrir la mente y dejar de ver la orina como un
líquido de desecho de nuestros cuerpos. Después de todo, la orina sale por el
mismo orificio que el hombre eyacula.
CON QUIÉN
HACERLO
Si has estado pensando en practicarla, siempre hay
que tener en cuenta que es un fetiche, y que no todas las personas están abiertas
a experimentarlo, o sencillamente la excitación que a ti te produce, a ellos les
puede repugnar. Por tanto, siempre hay que buscar a la pareja adecuada, ya sea
entablando una charla previa en la que puedas analizar cuáles son los gustos
del otro y si hay una puerta de entrada a la lluvia dorada. Si ves rechazo
desde un principio a prácticas fuera del sexo convencional, es mejor no
sugerirlo.
Las redes sociales se prestan para hablar de estos
temas con mayor libertad, gracias al escudo que nos proporciona estar detrás de
un monitor, y no frente a frente. Ya sea que te crees un perfil especial en
alguna app o red social buscando directamente experimentarlo, o conocer un
grupo de personas que toquen estos temas sin vergüenza o miedo, tienes la
oportunidad de encontrar al adecuado. Siempre deja claro cuál es el papel que
te gusta desempeñar: receptor o dador, también cabe la versatilidad.
ANTES DE
El fetiche de la lluvia dorada dispone de una
variedad de modus operandi. Como cualquier acto de experimentación, siempre se
empieza por uno mismo. No es que sea una regla, pero sería bueno que antes de
vivirlo con otra persona, tengas la oportunidad de experimentarlo
personalmente. Esto te permitirá resolver algunas dudas, como si verdaderamente
este es tu fetiche por las cuestiones del sabor de la orina o el papel que
quieres desempeñar al dar o recibir.
CÓMO HACERLO
Llevando el golden shower a la práctica con otra
persona, el que orina puede hacerlo directamente sobre tu cuerpo. Si se
practica dentro de una relación BDSM, el amo elige donde, si es una práctica cualquiera
tú le sugieres el lugar. Puede orinar en tu boca, y nuevamente, dependiendo de
las reglas que hayan impuesto previamente, la bebes o la escupes. Puede
orinarte en el rostro, rociar tu pecho o cubrir todo tu cuerpo. Puede orinar en
tus nalgas o ano, o en tus senos si eres chica trans. Pueden hacerlo en una
regadera, en la tina, en el vapor, en un jardín, etc. Y lo mejor de esto es que
no hace falta relacionar los roles de activo y pasivo en la práctica del golden
shower, tanto el pasivo puede ser dador como el activo receptor. Recuerda que
vivir un fetichismo no tiene que sujetarse forzosamente a los patrones del sexo
convencional.
¿ES SEGURO?
La lluvia dorada es una práctica segura,
considerada de bajo riesgo pues es imposible transmitir el VIH a través de esta
sustancia. Las toxinas desechadas en la orina no son tóxicas al consumo humano,
y tampoco es que el dador vaya a orinar cinco litros de una vez. Eso sí, no significa que no se pueda adquirir
alguna otra enfermedad bacteriana. Antes de llevar a cabo esta fantasía sexual
deben tomarse ciertas precauciones, primordialmente no realizarla si se sufre
de alguna infección en las vías urinarias o existe alguna afección en la uretra
por la existencia de un virus o una bacteria. También, hay que prever aseo
adecuado del pene. Además, hay que considerar realizar la práctica con una
persona que no haya bebido alcohol o consumido medicina o alguna droga durante las
últimas 12 horas. No es que beber la orina de una persona dopada te vaya a
poner en su mismo estado, sino que beber esa orina conllevará beber un líquido
de sabor desagradable, con mal olor y plagado de químicos.
PRECAUCIONES
Un plus es tomar solamente agua horas antes del
juego. No jugos, no refrescos, no bebidas con alcohol, no bebidas energéticas.
Es simple, todas las anteriores producirán un sabor y coloración intensos en la
orina que podría echar a perder toda la experiencia. Una precaución posterior
al encuentro, para quien ha bebido orina, es tomar agua para provocar que el
cuerpo deseche lo ingerido luego de pocas horas.
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