DIAGNÓSTICO POSITIVO, ME DETECTARON VIH



Hace ya dos meses fui diagnosticado como portador de VIH, el famoso bichito traicionero. Y sí, se me vino abajo el mundo. Pensar que yo, cínico, desinhibido, con una buena autoestima, a gusto con mi cuerpo y un trabajo en el que me sentía útil, tenía VIH. Hubo pánico, tristeza, mucha incertidumbre, ansiedad… Pero, afortunadamente, luego vino la calma.

Soy seropositivo, recién he empezado mi tratamiento antiretroviral y la realidad es que no es fácil. En un principio, por la cabeza me pasaban miles de ideas: ¿quién me transmitió el virus?, ¿hace cuánto? ¿me voy a morir?, ¿cómo se lo digo a mis seres queridos? ¿duele?, ¿el tratamiento será efectivo?..., etc. Y así me la vivía durante días enteros, no dormía bien, no comía bien, nada me motivaba, me nacían sentimientos destructivos y lo peor, me di cuenta que por mucha gente que me apoyara, estaba en eso sólo, siempre estaré sólo en la lucha contra mi propia condición, y que sólo me corresponde a mí aprender a ser responsable con este nuevo estilo de vida: lograr adherencia a los medicamentos el resto de mi vida es el principal factor de éxito o de fracaso entre muchos portadores, y yo quiero ser, entre muchos, una historia de superación y valentía.

Si estás en mi caso o temes estarlo, siente tranquilo: la mayoría salen adelante. El VIH no es un asesino, como muchos le llaman, el VIH en cambio te empuja a valorar lo que aprecias, a sacrificar muchos placeres, pero a conocer otros nuevos.

Mi experiencia es muy larga, me gusta el sexo, eso es todo, y durante algunos años le di rienda suelta. Aún soy muy joven, muchos contraemos VIH a edades muy tempranas, es triste y por eso mismo sé que el VIH-Sida es algo muy humano, sea un virus que surgió en la naturaleza o salió de un laboratorio, no es razón para guardar castidad y satanizar las relaciones sexuales. El uso del preservativo salva muchas vidas, es cierto, y cuando no lo usas corres grandes riesgos. Pero no se trata de que nos pongamos a hablar de qué es bueno en el sexo y qué es malo, sino más bien analizar qué lo hace tan bueno y cómo podemos hacerlo mejor. Yo, en retrospectiva, ahora creo con toda seguridad que el latex siempre hará que vivas relaciones sexuales plenas y sin incertidumbres de un símbolo + en tu perfil.

Ya no me quejo ni me culpo. He tenido una vida sexual maravillosa, a veces monótona, clandestina, queer y hasta bizarra, no lo he experimentado todo pero tampoco me he quedado sentado en la silla frente a mi computadora esperando a que las fantasías del porno se hagan realidad… He ido a hacerlas. Y no me avergüenza decirlo, en tres ocasiones tuve sexo a pelo. Nunca sabré si en una de esas tres ocasiones fui infectado. Quizá más bien fue en el sexo oral, ¿no? Aunque el riesgo es mínimo, riesgo es riesgo.

¿Qué si el pánico se fue? No, el pánico siempre va a estar allí, adentro, en lo más profundo de mi ser, esperando un momento de debilidad para salir a flote y recordarme que tengo un virus en mi cuerpo. Pero si me preguntaran en este mismo instante si le temo a la muerte, les diría que no. Temo más bien a dejarme vencer por la tristeza y la depresión, a perder la fe en mis creencias y optar por aislarme del mundo para estar protegido. A eso le temo. La vida sigue, y yo sigo adelante.

Como muchos, he recibido atención por parte del Seguro Popular en México, a través de Censida y Capasits, un centro ambulatorio que da atención integral a enfermos de VIH, SIDA, ITS e incluso proporciona atención médica y psicológica a víctimas de abuso sexual. Allí nada tiene costo, considerando que los antiretrovirales para combatir el virus son desproporcionadamente caros. Agradezco mucho a la Secretaría de Salud por darnos las herramientas para darnos mayor calidad de vida. El personal es educado y el sitio, a mi parecer, es sano, con un ambiente melancólico quizá, pero que a medida que uno va conociéndolo, se adapta y lo ve como un lugar más en su rutina.

Casos tristes de VIH son millones, parecería mentira, pero si hacemos un balance, hay muchas mujeres y adolescentes que viven con VIH, cuando se pensaría que esta condición es sólo de homosexuales y sexoservidoras. Lo cierto es que mujeres que oscilan entre los 15 a los 50 años, amas de casa principalmente, y jovencitos desde los 14 o 15 años hasta adultos jóvenes, son seropositivos. 

Pero no pasa nada, te lo digo a ti, que eres seropositivo como yo: a veces vas a estar bien, otras mal. Algunas veces te sentirás con todas las ganas y otras sencillamente querrás que te trague la tierra.

Los tratamientos contra nuestra condición de seropositivos han avanzado tanto, que la esperanza de vida de pacientes con VIH o SIDA son cada vez mayores. Llevando una vida sana y siguiendo las indicaciones de tus médicos, e incluso buscando terapias alternativas no invasivas, llegarás a la vejez y disfrutarás de una vida plena.

El día que supe que era reactivo en la prueba de detección, busque orientación y me dijeron: “Calma, amigo, no eres diferente a los demás, lo único que cambia, es que tú vives con un virus en tu cuerpo, y mientras estés en tratamiento, esté se mantendrá controlado y tú seguiras con tu rutina normal. Ahora lo que cambia, es que debes tener sexo con preservativo siempre.” 

Esta condición es crónica y es degenerativa, como la diabetes, en algunos casos el cáncer, u otras tantas enfermedades.

El VIH es el testimonio de las libertades del hombre. Por algo se nos dieron estos cuerpos, por algo se nos dieron nuestras mentes prodigiosas. Algunos piensan que el Sida fue creado para aniquilar a los LGBT, otros que es una conspiración de las farmacéuticas para enriquecerse, y otros, incluyendo gays, piensan que es un castigo divino. ¿Qué más da cuál sea su origen? El VIH ya está aquí, como un reto a la capacidad humana de sobreponerse y salir adelante.

Compañerx, no vas a morir hoy, porque tienes la fuerza y la fe en que saldrás adelante, porque Dios o el ser divino en el que creas, incluyendo tu propio poder mental, te van a llevar por el camino correcto a tu propia cura.

No esperes milagros, pero si los ves, cree en ellos. No pidas curarte, pide sanar, que no es lo mismo. No dejes de tener sexo, pero toma tus precauciones: no transmitas el virus por odio a lo que vives, sé siempre honesto. No te aísles, el mundo tiene demasiadas maravillas para que pases 40 años de tu vida encerrado en tu casa, empastillándote y pensando que afuera corres peligro.

En San Luis Potosí capital, se calcula que somos aproximadamente 400 portadores, pero estas cifras son disfrazadas, porque no incluyen a quienes no se han realizado la prueba: más de la mitad de los portadores de VIH hoy no lo saben, y prefieren no saberlo. Nadie te pude obligar a realizarte una prueba, pero si tienes dudas, es mejor resolverlas y ayudarle a tu cuerpo si lo necesita.

¿Quieren saber si existe un método eficaz para sobrellevar el problema? Creer. No importa en qué. Sólo importa creer, y entonces muchas cosas buenas empezarán a llegar a tu vida. Y cuando te digan “sé que no es fácil”, respóndeles, “yo creo que sí lo es, porque me encuentro mejor que nunca”. Y será entonces cuando descubras porqué el VIH es POSITIVO, porque te enseña el significado de la vida.

Hay muchos que en cambio, se van seronegativos, y con cero conocimiento de lo hermoso que lo es todo, cuando algo dentro de ti sale a tu encuentro y te dice: Hey: ¡vive, goza, disfruta, llora, ríe, da gracias, ama y ámate!

1 comentario: